Una unión de iglesias al servicio de su comunidad.
Desde 1947 la UAD acompaña a más de 600 iglesias locales en su misión: predicar el Evangelio, formar discípulos y servir a la sociedad. Una historia de fe, fidelidad y compromiso.
Una raíz, muchas ramas.
La Unión de las Asambleas de Dios nace en 1947 como expresión organizativa de un movimiento espiritual que ya estaba transformando vidas en distintos puntos del país. Lo que comenzó como un puñado de congregaciones se convirtió, con los años, en una de las uniones evangélicas más extendidas de la región.
Su identidad se mantiene firme en lo esencial: la centralidad de las Escrituras, el reconocimiento de la obra del Espíritu Santo, la pasión por anunciar el Evangelio y el compromiso de servir a quienes sufren.
Hoy la UAD es un mosaico de comunidades de toda edad, lengua y región. Iglesias urbanas y rurales, congregaciones de pueblos originarios, ministerios entre migrantes y obras sociales sostenidas por decenas de voluntarios. Una sola fe, muchas formas de servir.
Cronología completaCuatro convicciones
Centralidad de las Escrituras
La Biblia es nuestra regla de fe y conducta. Toda enseñanza, decisión y servicio se ordena alrededor de ella.
Vida en comunidad
Creemos en la iglesia local como el lugar donde la fe se vive, se prueba y se transmite de generación en generación.
Servicio a la sociedad
Acompañar al que sufre, sostener al que cae y trabajar por el bien común son expresiones concretas del Evangelio.
Familia como prioridad
Sostenemos a las familias como el primer espacio de formación espiritual, afectiva y vocacional.